Por qué hablamos de acompañamiento?

En el Espacio Raíces la acompañante es una persona de referencia que actúa como facilitadora y guía del aprendizaje desde el más profundo respeto a la individualidad, ritmo e intereses de cada niño y niña, con un trato amoroso y sereno. A través de la observación, la escucha activa y una atención plena no dividida les ofrece un espacio para la expresión de sus emociones sin juicios ni valoraciones, cubriendo así las necesidades físicas y emocionales de la infancia. La acompañante es siempre una figura de guía y de apoyo en las iniciativas y decisiones de las criaturas para que su autoestima, creatividad y vida, sigan su desarrollo y madurez de forma natural. Desde el acompañamiento se imprime el respeto, el amor, la paz y la libertad.

Proceso de adaptación

El primer contacto con Espacio Raíces es muy importante para todas las personas involucradas en la adaptación, principalmente la/el niña/o; debe ser una experiencia positiva y agradable, sin imposiciones.

El período de adaptación será individualizado y variará en función de las necesidades de cada niñ@ o familia.

Este periodo será compartido con un familiar de referencia para el/la niño/a, de modo que este nuevo ámbito les resulte seguro y cercano. Esta persona de referencia permanecerá en el Espacio durante el desarrollo de la jornada hasta que el/la pequeño/a esté preparado/a y pueda quedarse a gusto.